Nino Versace

entrenamiento voleibol

¿Entrenamientos aburridos? Aquí tienes la solución!

¿Entrenamientos aburridos? Aquí tienes la solución!

Como cada miércoles, vuelvo hoy a presentaros un nuevo tip para mejorar la forma de entrenar y sacar mayor provecho al tiempo limitado que tenemos los entrenadores en las pistas.

Si te has perdido la newsletter de la semana pasada, donde hablo de cómo, a veces, una jugada a sorpresa bajo presión puede dar los resultados esperados, puedes leerla aquí.

Newsletter de la semana pasada

Hoy te quiero hablar de cómo puedes mantener la justa química en tu equipo para sacar el máximo provecho de cada entrenamiento. Si al final de una sesión, una o más jugadoras exclaman “Ya se acabó?”, quiere decir que vas por buen camino.

Aquí los consejos

Ser un buen planificador

Comenzar los entrenamientos con ejercicios físicos aburridos y repetitivos suele ser, a largo plazo, una práctica muy poco beneficiosa para tus atletas. De hecho, veo correr a las jugadoras antes de entrar en la pista, y me doy cuenta de que las jugadoras de voleibol no saben correr, y que esta forma de calentar sólo puede hacerles daño.

Durante la carrera, por ejemplo, se entrenan músculos y motricidad que no se aplica, luego, en la práctica del voleibol. Por no hablar de la forma de pisar y de desgastar las rodillas, los tendones y las caderas por apoyar mal los pies y no saber poner la postura adecuada.

Intenta utilizar ejercicios que más se adaptan a nuestro deporte, aplicando técnicas que prevén explosividad, saltos, reactividad, desplazamientos, etc.

Comienza siempre el entrenamiento con un juego, que pueda “enganchar” a las atletas y al mismo tiempo entrenan la técnica individual, si es que les pide determinados objetivos durante el juego. Un dos por dos con remate solo desde zaguero sirve para calentar el hombro, mejorar el golpeo (buscar el balón arriba) y aumentar la velocidad en los desplazamientos. Sirve, además, para mejorar la afinidad y confianza en recepción, al tener que organizarla con su compañera. Ya ves, un simple 2×2 dá para mucho. Se puede jugar a 1 punto, con el equipo perdedor que sale, o a 3 puntos, con la jugadora que remata que sale (aumentando, así la concentración y velocidad, pero siempre como segunda fase y no como ejercicio inicial). De este modo cambiamos continuamente las parejas, mejorando la confianza y habilidad entre compañeras.

Yo uso también un 3×3 donde la que está debajo de la red, en lugar de colocar, sirve para resolver las jugadas de balón cerca de la red, asignando 2 puntos a aquella jugadora que mete un balón cerca de la red en el suelo, utilizando las dos manos y las muñecas. Pero también les pido que las dos de atrás, que deben colocar y rematar, se desaten en creatividad: por ejemplo, rematar el segundo toque y no el tercero, o simular un ataque durante el segundo toque para luego colocar saltando, o priorizar los ataques en línea, etc.

10 minutos de estos ejercicios suelen aumentar la cantidad de adrenalina y dopamina necesarios para tener a tus jugadoras super motivadas para empezar a entrenar.

CUIDADO! No bajes el nivel del entrenamiento justo después, o perderás toda esta energía positiva que habrás creado.

No castigues, refuerza las expectativas

Yo creo que ya todos saben que castigar sirve de poco. Puede satisfacer las necesidades a corto plazo de un entrenador, que creerá que así se les hace mas caso, pero en realidad no conseguirán mejorar el desarrollo del entreno, al contrario, sólo podrá llevarlo a un ambiente tóxico donde nadie expresa todo su potencia.

Utiliza ejercicios que sean cortos y que tengan siempre objetivos, a veces individuales, a veces por roles, a veces por equipo. De esta forma, si una jugadora muestra poco interés o mala actitud durante un ejercicio, el hecho de tener que competir bien para no fastidiar a las compañeras, les obligará a esforzarse más.

Un asistente vale más que 100 carros

Se trata de un soporte muy valioso pero casi siempre inexistente a niveles juveniles. Sin embargo, representa un apoyo de gran ayuda para realizar determinados ejercicios y cuando queremos analizar en detalle determinados aspectos técnicos y tácticos de las jugadoras. Por ejemplo, tener un asistente que saca mientras nosotros nos dedicamos a analizar nuestra recepción y la postura de las receptoras, o un asistente que remata desde un banco mientras nosotros analizamos el bloqueo y/o la defensa, etc.

Se que puede resultar complicado, pero a veces hay padres que se quedan en la pista durante todo el entreno. Podemos implicarlos haciendo este tipo de cosas (si pueden) o simplemente ayudar recogiendo los balones y pasándolos a nosotros mientras realizamos los ejercicios.

Usa la creatividad

No vale sólo con aplicar conceptos y ejercicios copiados por ahí y por allá, adáptalos, hazlos tuyos y prueba para ver si tienen una reacción positiva entre las jugadoras. Hace poco probé un 3×3 jugando solamente cerca de la red y como límites las líneas de 3 metros y de ancho el espacio que ocupan las 3 jugadoras en línea (un par de metros, no es importante). De esta forma entrenamos la gestión de los balones cerca de la red, que en voleibol femenino son muchos y las centrales así como las colocadoras acaban fallando de forma bastante ingenua.

Usa el tiempo a tu favor

Como te comenté antes, crea ejercicios que sean cortos, no más de 10 minutos, dedicando no más de 7/8 minutos a la parte analitica, no mas de 15/20 a la parte sintética y no más de 20 minutos a los ejercicios globales. Puedes usar progresiones para que, partiendo de un ejercicio analítico sobre el toque de antebrazos, pases a un ejercicio de saque y recepción para terminar con globales donde un equipo entrena solo la fase side out y el otro la fase break point.

Indica cuando termina el ejercicio

Intenta no decir “Cuando lo diga yo” y fija siempre el número de repeticiones y/o el tiempo a dedicar al ejercicio. Una buena forma de mantener la concentración de tus jugadoras puede ser pedirles que cuenten el número de repeticiones. Evitarás que se dediquen a hablar y distraerse, sobre todo si les dices a todas que si no saben el número todo el grupo deberá dar 3 vueltas de campo corriendo.

Entrena la presión

Ejercicios en forma de partidos comenzando con un 22-21, saque decisivo con un 24-23, ciclos de mini partidos de 3 puntos lentos o puntos rápidos…estos son algunos ejemplos que utilizo para adaptar el equipo a las diferentes situaciones de juego a las que se enfrentarán durante un partido real. De nada sirve hacer globales con muchas free balls, acelerando mucho el ritmo, si luego el partido real va a ser contra un equipo modesto, que juega lento. Lo que producirás será solo estrés por no conseguir aumentar las revoluciones del ritmo de partido, y las adversarias se beneficiarán de los errores que cometerá tu equipo.

Ve tu al saque

Partiendo del hecho (contrastado) de que no se puede entrenar saque y rece en el mismo ejercicio (las que sacan intentan dar a las receptoras para que entrenen, cuando en realidad deberían esforzarse para que fallen), intenta ponerte tu a sacar cuando quieres entrenar la rece y recuerda pedir ayuda a un asistente, una jugadora lesionada, una ex jugadora que quiere seguir pisando las pistas o uno de los padres.

Sí propio no puedes evitar que vayan las jugadoras a sacar, si fallan, lanza inmediatamente tu el balón para evitar romper el ritmo. No hay nada peor en un ejercicio que tener que interrumpir varias veces porque no llegan los saques.

Juegos cortos, más competitividad

En los ejercicios donde simulas un partido, en lugar de un set a 25, juega minipartidos de 5 o 7 puntos (empezando, por ejemplo, por un 20-20 o 18-18). Yo suelo jugar 5 bolas, por ejemplo, pidiendo por cada una un objetivo diferente. Al ser 5 puntos, siempre habrá un equipo ganador. Lanzar free por lanzar sin dar un objetivo te permite aumentar la velocidad del juego pero en ningún caso estarás corrigiendo y mejorando la calidad técnica de las jugadoras.

Utilizar el marcador, sin abusar

Suelo usarlo durante el juego final del último entrenamiento antes del partido, para que las jugadoras se metan de lleno en el set. Al principio creía que no iba a servir, sin embargo noté enseguida mayor concentración y compromiso. No suelo abusar ni poner muchos puntos durante los ejercicios, de hecho las primeras partes de mis entrenamientos nunca cuentan con puntos.

Se claro, sea paciente y enseña

Recuerda que nosotros vamos a construir a jugadoras de voleibol, no vamos a construir victorias. Que luego estas jugadoras consigan las victorias, esto dependerá de ellas y de tu trabajo como constructor.

Habla menos, habla poco.

Aquí hay poco de qué hablar.

Mantente firme y atento durante el entrenamiento

Distraerte con el móvil o de cháchara con otro entrenador sólo empeora la química del grupo, que se entera de todo.

Corrige a una, no pares a todas

Cuando te es posible, aparta a una jugadora a la vez si quieres indicar los correctivos a aportar o mejorar determinadas gestualidades en lugar de parar todo el entrenamiento cada 30 segundos.

Sí propio debes parar el ejercicio, coge a una jugadora y utilícela como modelo para que todas vean cómo realizar el ejercicio correctamente.

Celebra las pequeñas mejoras

Marca un diagrama temporal indicando, cada mes, las mejoras que puedes apreciar en tus jugadoras. Si les marcas unos objetivos iniciales, será más fácil reconocer estas mejoras con el tiempo.

Hasta aquí el artículo ¿Entrenamientos aburridos? Aquí tienes la solución!

Quieres profundizar sobre el tema? Aquí te dejo otro artículo.

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