Nino Versace

Los ciclos de entrenamiento en el voleibol

Los ciclos de entrenamiento en el voleibol

Si ya has participado en un curso para entrenadores de voleibol, o como jugadora/r has tenido la suerte de encontrar un buen entrenador, seguramente ya sabrás que una temporada de voleibol se suele dividir en ciclos de entrenamiento. Vamos a ver de que se trata y cómo elaborar una programación anual de ciclos de entrenamiento en el voleibol.

Mejorar la performance

Para poder responder con eficacia a los objetivos de mejora de la performance en los deportes de equipo, tenemos que organizar al detalle y con suficiente nivel de complejidad los entrenamientos. El voleibol requiere de un plan de entrenamientos específico a medio-largo plazo que requiere del desarrollo físico y técnico de las atletas. Aunque la forma física no sea la prioridad en nuestro deporte ni el objetivo principal, es cierto que esta representa una sólida base sobre la cual se construye un itinerario de aprendizaje de calidad, tanto individual como de equipo. Este itinerario se suele definir “capacidad de performance”. El cuerpo de la atleta se adapta a unos esfuerzos importantes y repetidos de forma general y específica. Esta adaptación determina la modificación de diferentes funciones corporales y de la musculación de algunas partes del cuerpo.

Entre las modificaciones podemos apreciar:

  • Aquellas que se forman dentro de la actividad de Sistema Nervioso Central
  • Aquellas que se producen en otros tejidos del cuerpo

Para evaluar o medir la capacidad de performance, las atletas deben realizar determinados ejercicios de esfuerzo, organizados de forma personal y peculiar, para poder medir a posteriori las respuestas físicas:

  • En descanso (antes del test)
  • Después de un esfuerzo normal
  • Después de un esfuerzo máximo
  • Después de un determinado periodo de recuperación.

En cuanto a la respuesta del cuerpo, suelo diferenciar entre la capacidad de performance general y la específica.

CAPACIDAD DE PERFORMANCE GENERAL

Después de que las atletas hayan realizado el ejercicio con un esfuerzo específico, su respuesta corporal se mide con una función no específica.

CAPACIDAD DE PERFORMANCE ESPECÍFICA

Después de que las atletas hayan realizado el ejercicio con un esfuerzo específico, su respuesta corporal se mide con una función específica.

Relación entre preparación general y específica

El entrenamiento del voleibol indica una formación muy especializada que no se puede realizar sin el desarrollo general de las diferentes funciones y cualidades. El entrenamiento de divide, pues, en dos partes diferentes: la preparación general y la específica. Si con la primera parte desarrollamos las capacidades condicionales y coordinadoras que este deporte nos exige, la preparación específica nos asegura el desarrollo de aquellas habilidades motoras técnicas y actitudes y cualidades mentales específicas para el juego.

La planificación

Después de haber analizado el concepto de performance y estudiado y entrenado la forma deportiva de nuestras atletas, tenemos que organizar un plan a medio-largo plazo para conseguir los objetivos previstos.

Para la elaboración de nuestro plan anual tenemos que tener en cuenta:

  • La proyección de los objetivos en un determinado periodo (que hacer? cuando? cómo? quien?)
  • Definición de los medios adecuados para conseguir estos objetivos
  • Coordinación de acciones integradas
  • Definición de lo que hay que evaluar, cuándo y quien debe evaluarlo.

Los ciclos de entrenamiento en el voleibol

CICLO ENTRENAMIENTO VOLEIBOL

La planificación del entrenamiento se suele dividir en ciclos, cada uno con un objetivo y duración específica, que podemos identificar como Macrociclos, compuestos por Mesociclos, a su vez compuestos por microciclos. Quien tiene la suerte de poder entrenar unas atletas durante varias temporadas, debe planificar, además, un ciclo a largo plazo, que las lleve, por ejemplo, desde alevines hasta Juniores.

Macrociclo de entrenamiento

El Macrociclo suele tener una duración variable, según el objetivo: puede durar una temporada entera (septiembre-junio/julio) o de agosto hasta mayo. Cada temporada puede tener más macrociclos. Una vez que definimos los objetivos, podemos entender cuántos macro ciclos necesitaremos. Podemos decir que un macrociclo comience en septiembre y termine en julio, así que vamos a ver cómo organizar los meso ciclos.

Mesociclo de entrenamiento

Como habrás entendido, el mesociclo es una parte de macro ciclo que, normalmente, suele dividirse en diferentes fases, que hay que organizar al detalle.

Microciclo de entrenamiento

El microciclo, normalmente, representa la semana de entrenamientos, donde tenemos unos objetivos específicos que conseguir y para los cuales organizaremos unos ejercicios y un trabajo físico y técnico concreto. Sin embargo, siempre hay que añadir una serie de variantes (que se determinan por el periodo del año, por un determinado partido que vamos a afrontar, por la vuelta después de Navidades, etc.) que hace que los microciclos tengan una duración ligeramente superior.
Si, por ejemplo, consideramos un microciclo una semana compuesta por 3 entrenamientos (lunes, miércoles, viernes, siempre por hipótesis), pero necesitamos para nuestro microciclo específico de 4 entrenamientos, en este caso el microciclo durará lunes, miércoles, viernes y lunes. Así, pues, el segundo microciclo será miércoles, viernes, lunes y miércoles y así hasta que necesitemos de 4 entrenos por microciclo.

Ejemplo de ciclos de entrenamiento para una temporada de voleibol

Planificación anual voleibol

La razón principal para la cual solemos dividir los entrenamientos en ciclos temporales es para evitar la homeostasis (del griego ὅμοιος hómoios, ‘igual’, ‘similar’,​ y στάσις stásis, ‘estado’, ‘estabilidad’​), que es una propiedad de los organismos que consiste en su capacidad de mantener una condición interna estable compensando los cambios en su entorno mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior. En lenguaje de voleibol, esta condición lleva nuestro organismo a adaptarse a un esfuerzo que no tiene ninguna variación en el tiempo, sin que se necesite esforzar más los músculos. Esta situación no es nada buena, es por ello que en lo gimnasios también se organizan ciclos de entrenamientos, y en cada nuevo microciclo se aumenta el peso a levantar y/o el numero de repeticiones.

Es por ello que debes programa con detalle y criterio todos los microciclos. Vamos a intentar organizar una temporada entera dividiéndola en microciclos, desde septiembre hasta julio, semana por semana, con el objetivo de ofrecerte una idea práctica de cómo puedes dividir la temporada. Sin embargo recuerda que se trata de un ejemplo. Deberás adaptar este esquema a las características de tus atletas, tanto físicas como técnica, sin olvidar la edad media del equipo.

La división del esquema  sigue mi personal experiencia de planificación, dividiendo los macrociclos en “Preparatorio” – “Competitivo” y “Transitorio” y en su interior hay mesociclos de carga y descarga física y mental. Los microciclos los divido según los objetivos específicos de la temporada, de la semana que precede un determinado partido, de la semana posterior a un determinado partido, etc.

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Ejemplo microciclos de entrenamiento en el voleibol

SEPTIEMBRE: 4 semanas de preparación física (trabajo aeróbico-propioceptivo-fuerza). Trabajos técnicos (analíticos y sintéticos según objetivos).
OCTUBRE: 4 semanas de preparación física (trabajo anaeróbico-velocidad-fuerza). Trabajos técnicos (sintético y global) según objetivos
NOVIEMBRE: 4 semanas de fase de mantenimiento en periodo competitivo. Trabajos técnicos.
DICIEMBRE: 4 semanas de las cuales la primera dedicada a test físicos y evaluación feedback general. A partir de la segunda semana intensificamos el trabajo físico con acento en la fuerza. Trabajo técnico y global según objetivos.
ENERO: 4 semanas de fase de mantenimiento en periodo competitivo. Trabajos técnicos (sintético y global).
FEBRERO: 4 semanas de fase de mantenimiento en periodo competitivo. Trabajos técnicos (sintético y global).
MARZO: 4 semanas de las cuales las primeras dos se dedican a volver a ejercicios físicos para la fuerza y la velocidad mientras que las otras dos se dedican a trabajos técnicos según mesociclo competitivo y objetivos.
ABRIL: 4 semanas de fase de mantenimiento en periodo competitivo. Trabajos técnicos (sintético y global).
MAYO: 4 semanas de fase de mantenimiento en periodo competitivo. Trabajos técnicos (sintético y global).
JUNIO Y JULIO: Fase de recuperación, donde podemos realizar trabajos para el mantenimiento de la fuerza, juntando ejercicios de técnicas para mantener el tono de los músculos y la calidad de los movimientos y gestos propios del voleibol.

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